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.:: TEMAS DE EDUCACIÓN ::.
 
 

Cuando se trata el tema del desarrollo de habilidades de pensamiento, generalmente surgen varias inquietudes sobre aspectos de orden práctico que a la postre resultan ser fundamentales:

  • ¿Realmente se puede desarrollar el pensamiento?
  • ¿La capacidad intelectual aumenta?
  • ¿Es verdad que con este tipo de cursos podemos llegar a ser más creativos y solucionar problemas de manera más acertada?

He aquí algunas reflexiones que tratan de aclarar estas interrogantes.

 
 
 

Este trabajo parte de la convicción de que América Latina podrá cambiar su horizonte sólo si apuesta por un desarrollo basado en la calidad de la formación de sus habitantes y en la calidad y confiabilidad de sus instituciones. Sin embargo, frente a esta afirmación cabe preguntarse si hay voluntad política para apostar por las instituciones educativas como el espacio público por excelencia desde donde construir el modelo de sociedad y de ciudadanía que queremos tener.

Para dar cuenta del modo en que está en juego el futuro de toda la región y el esfuerzo que deberá realizarse, se describen en primer lugar la brecha que nos separa de los países más desarrollados y equilibrados socialmente –sociedades basadas en el conocimiento– para luego concentrarse particularmente en los principales problemas de la educación básica, fundamentalmente de nivel secundario, poniendo el foco en la escuela como el lugar real de ejecución de la política educativa.

 
 
 

A partir de un breve repaso de las políticas educativas que guiaron el desarrollo del sistema educativo mexicano durante el siglo xx, el artículo centra la atención en el análisis de las políticas de la última década del mismo, y en el del Programa Nacional de Educación 2001-2006, que contiene la propuesta de políticas para los primeros años del siglo xxi, tal como han sido presentadas por los responsables del sector educativo del equipo del presidente Vicente Fox.

Se encuentra un grado considerable de continuidad, a la vez que un esfuerzo explícito por superar las limitaciones detectadas en las políticas de los dos sexenios previos, que fueron los últimos del régimen en que el gobierno del país estuvo controlado por el Partido Revolucionario Institucional.

 
 
 

Existen distintas concepciones de la educación social y su finalidad: como formación social de los individuos, como transmisora de los valores propios de una sociedad determinada, como ayuda educativa a las personas y colectivos menos favorecidos. Pero entre todas ellas cabe destacar la que contempla la educación social como dinamizadora de una sociedad educadora. Esta debería constituir el marco de la acción profesional de los educadores sociales.

Toda sociedad tiene como misión fundamental asegurar un adecuado proceso de socialización de sus nuevos miembros: niños y jóvenes integrados y adaptados en la estructura social, que asumen transformadoramente los patrones culturales propios del sistema. Esta misión que ha ido institucionalizándose hasta llegar al sistema escolar, ha supuesto, entre otros resultados, la universalización del derecho a la educación y la igualdad de oportunidades de acceso a la enseñanza. Pero, por otro lado, ha generado una fuerte des-responsabilización del resto de los sectores sociales con respecto a la educación y la formación de los ciudadanos más jóvenes.

 
 
 

El tema que nos ocupa en este trabajo, el de los paradigmas pedagógicos de formación docente, reviste una gran importancia a la hora de pensar acerca de la identidad del rol profesional docente; en efecto, la epistemología de la formación docente se nutre, entre otros, de elementos constitutivos de la la construcción del “Hábitus docente” y que definen la naturaleza de su quehacer concreto en la institución educativa.

En este caso, cobran relevancia los compromisos que se asumen en toda formación profesional y la historia incorporada durante la misma. Así, las tradiciones imperantes en la formación docente atesoran una crucial importancia ya que, como productos del devenir histórico, están presentes en las imágenes sociales, en la dinámica de las decisiones políticas, en los imaginarios que imbrican la trama de las organizaciones educativas y la propia conciencia de los docentes. Asimismo, el contexto socio-político, que configura a la labor profesional del docente (esto es, las relaciones entre el control social y la autonomía en el trabajo docente), resulta de vital importancia a la hora de analizar las condiciones reales en que se desenvuelven las prácticas.

 
TEMAS DE ECUCACIÓN
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